Todos cabemos: cuatro libros para hablar de diferencias y de ser uno mismo

Todos los chicos, en algún momento, sienten que no encajan del todo: que son demasiado distintos, demasiado tímidos, demasiado ruidosos o demasiado lo que sea. Los libros de este mes parten de ahí para contar historias donde ser diferente no es un problema que hay que arreglar, sino parte de quienes somos.

Hay tortugas que aprenden a soltar cargas ajenas, monstruos que descubren que pelearse es más fácil que escucharse, un patito al que no le dan lugar y una nena que se banca ser como es. Son relatos cortos, con ilustraciones muy expresivas, que se prestan para leer y volver a mirar con calma.

No hace falta convertir la lectura en una clase. Basta con leer, dejar que los chicos se rían, se enojen o pregunten lo que quieran, y acompañar la charla sin apuro ni sermones. Estas historias hacen buena parte del trabajo solas.

Arturo y Clementina

Adela Turin

Arturo y Clementina son dos tortugas que se enamoran y se casan. Pero a medida que pasa el tiempo, Arturo le va cargando a Clementina un peso tras otro sobre el caparazón, como si fuera lo más natural del mundo. Clementina camina cada vez más cansada hasta que un día decide que ya no quiere seguir así. La autora italiana Adela Turin lo escribió junto con la ilustradora Nella Bosnia, y el libro llegó a las librerías en español en los años setenta.

Es un cuento breve y de un humor muy sutil, ideal para chicos desde los 4 o 5 años. Abre la puerta para charlar sobre el respeto, el reparto de las tareas y la libertad de cada uno, sin dar sermones. Los adultos también suelen encontrarle más de una lectura.

Dos monstruos

David McKee

Dos monstruos viven a ambos lados de una montaña, y nunca se han visto. Se gritan de un lado al otro, discuten por todo y ni siquiera se ponen de acuerdo en si es de día o de noche. Hasta que la pelea se pone tan grande que terminan encontrándose cara a cara. Es un libro del ilustrador británico David McKee, el mismo de Elmer, con ese estilo simple y divertido que lo caracteriza.

Recomendado para chicos de 4 años en adelante. Con muy pocas palabras habla de cómo cambia una pelea cuando miramos el mundo desde el lugar del otro. Una excelente excusa para charlar sobre los conflictos entre hermanos o entre amigos y cómo se resuelven.

El patito feo

Hans Christian Andersen

Un huevo distinto se mezcla entre los de una pata, y el patito que sale de ahí no se parece a sus hermanos. Se burlan de él, lo rechazan y tiene que irse a buscar su lugar, pasando un invierno muy duro, hasta que un día descubre en el reflejo del agua quién es en realidad. Andersen publicó este cuento en 1843 y sigue siendo uno de los más queridos de todos los tiempos.

Es un clásico para chicos desde los 4 años, con muchísimas ediciones ilustradas para elegir. Más allá del final feliz, es una linda forma de hablar sobre lo que duele ser excluido y sobre lo importante que es acompañar a quien se siente solo. Muy bueno para leer en voz alta antes de dormir.

Yo voy conmigo

Raquel Díaz Reguera

Raquel Díaz Reguera es una autora e ilustradora española, y en este álbum cuenta, con colores y humor, una historia sobre la autenticidad y la autoestima: de qué se trata ir por la vida sintiéndose cómodo con uno mismo, aun cuando los demás esperan otra cosa. Es un libro sobre quererse tal cual uno es.

Lo sugerimos para chicos de 4 años en adelante. Sirve para charlar en casa de esos momentos en que alguien nos dice cómo deberíamos ser, y de lo bueno que es tener adentro una voz que nos diga que estamos bien. Un cuento lindo para leer de a ratos y volver a mirar las ilustraciones.