Cuatro libros para adolescentes que se animan a las historias grandes

En la adolescencia la lectura cambia: aparecen los libros que hacen preguntas, que duelen un poco, que se recuerdan toda la vida. No siempre hay que guiarlos, pero sí vale la pena estar cerca.

Este mes proponemos cuatro lecturas muy distintas: un encuentro en la Patagonia con el Principito ya crecido, un nene brasileño que mira el mundo desde un arbolito, una aventura bajo el mar y una pandilla de chicos de barrio en Oklahoma.

Para leer solos, para compartir con alguien que los acompañe o para recomendar sin imponer.

El regreso del Joven Príncipe

Alejandro G. Roemmers

Un hombre viaja solo en auto por las rutas desiertas de la Patagonia y se encuentra con un adolescente casi sin fuerzas, que resulta ser el Principito ya crecido, de vuelta en la Tierra.

Los dos conversan durante el camino sobre las grandes preguntas: el amor, el sentido de la vida, la inocencia y la madurez. Es un libro breve, de lectura amable, que dialoga con el clásico de Saint-Exupéry y se presta para leerlo entre padres e hijos y charlarlo después. Desde los 12 años, aunque también lo disfrutan los adultos.

Mi planta de naranja lima

José Mauro de Vasconcelos

Zezé tiene cinco años, vive en un barrio humilde de Brasil y tiene fama de travieso, aunque en realidad es un nene sensible con mucha imaginación. Su mejor amigo es un arbolito de naranja lima al que le cuenta todo.

Publicada en 1968, la novela mezcla humor, ternura y tristeza, y toca temas duros como la pobreza y la pérdida. Es un libro que hace llorar y que, por eso mismo, se recuerda. Recomendado desde los 12 años, mejor si hay alguien con quien charlarlo después.

Veinte mil leguas de viaje submarino

Julio Verne

Un monstruo marino hunde barcos por todos los océanos y un profesor francés, su criado y un arponero salen a cazarlo. Pero el monstruo resulta ser el Nautilus, un submarino comandado por el misterioso capitán Nemo.

Verne escribió esta novela en 1870, cuando los submarinos eran casi ciencia ficción, y la aventura todavía atrapa. Es larga y tiene pasajes técnicos, pero también tiene calamares gigantes, tesoros hundidos y un protagonista imposible de olvidar. Para lectores de 12 años en adelante con ganas de un libro grande.

Rebeldes

Susan E. Hinton

Ponyboy tiene catorce años y vive con sus dos hermanos mayores en Oklahoma. En su ciudad hay dos bandas que se odian: los greasers, que son pobres, y los socs, que son ricos. Una noche una pelea sale mal y todo cambia.

Hinton la escribió cuando todavía iba al colegio secundario y se publicó en 1967. Habla de amistad, de pertenencia y de prejuicios sin dar sermones, y por eso sigue gustando tanto. Una buena lectura para chicos de 13 años en adelante.