Los primeros libros marcan a fuego la relación con la lectura. Son los que un bebé escucha desde el regazo, los que un nene de dos años pide veinte veces seguidas, los que un nene de cinco se sabe de memoria sin saber leer todavía.
Para esta franja — de 0 a 5 años — la elección importa muchísimo. No por la “enseñanza” que dejan, sino porque el libro tiene que invitar al abrazo. Tiene que tener ilustraciones que se queden mirando, palabras suaves para escuchar, finales tiernos para repetir mil veces.
Los cuatro libros que elegimos son clásicos modernos que pasaron la prueba del tiempo y del berrinche: chiquitos los aman, papás los disfrutan releyéndolos, y los abuelos suelen comprarlos sin pensar.
Adivina cuánto te quiero
Sam McBratney
Una liebre chiquita le dice a una liebre grande cuánto la quiere. La liebre grande responde que la quiere más. Y así, se va armando una competencia tierna de cuánto se quieren — hasta las puntas de los dedos, hasta los pies, hasta la luna y vuelta.
Sam McBratney y la ilustradora Anita Jeram crearon un libro que es básicamente una declaración de amor entre un padre/madre y un hijo. Para chicos de 1 a 5 años. Funciona genial leído en voz alta a la noche, y es uno de los libros más regalados del mundo para nacimientos y primeros cumpleaños.
¿A qué sabe la luna?
Michael Grejniec
Los animales del bosque quieren saber a qué sabe la luna. Para alcanzarla, se trepan uno arriba del otro: la tortuga, el elefante, la jirafa, la cebra… hasta que el ratoncito, el último, consigue tocar la luna y romper un pedacito.
Es un libro sobre la cooperación, sobre los sueños, sobre lo lindo que es lograr algo entre todos. La edición de Kalandraka tiene formato grande con ilustraciones de acuarela hermosas. Para chicos de 2 a 6 años. Un libro que casi siempre se vuelve favorito en cuanto entra a la casa.
Choco encuentra una mamá
Keiko Kasza
Choco es un pajarito chiquito que busca una mamá. Pregunta a la jirafa, al pingüino, a la morsa — ninguno se le parece. Al final encuentra a una osa que tiene tres hijos completamente distintos entre sí (un cocodrilo, un chancho y un hipopótamo), y entiende que las mamás no se eligen por el parecido, sino por el cariño.
Keiko Kasza, una autora japonesa, escribió un libro tierno y sutil sobre adopción y familia diversa sin nombrar nunca esos temas explícitamente. Para chicos de 2 a 6 años. Especialmente lindo para familias adoptantes o ensambladas, pero funciona en cualquier casa.
El topo que quería saber quién se había hecho aquello en su cabeza
Werner Holzwarth
Un topito sale de su cueva una mañana y descubre que alguien le hizo caca en la cabeza. Para resolver quién fue, va a preguntarle a cada animal del campo — y cada animal le muestra cómo es la caca que él hace. Hasta que el topito encuentra al culpable y se venga, en una escena final muy graciosa.
Es un libro escatológico, sí — y los chicos lo aman justamente por eso. Pero también es una lección sutil sobre la diversidad animal y sobre buscar respuestas. Para chicos de 3 a 7 años. Imposible leerlo sin reír. Un clásico moderno que rompió todos los récords de ventas.